Se trata de la Asociación de Mujeres Cafeteras del centro del Huila – ASOMUJER CAFÉ, quienes vienen siendo apoyadas por la Gobernación del Huila para mejorar sus capacidades productivas y de beneficio del café, mediante la implementación de nueva infraestructura con tecnología de punta.
La caficultura huilense ha venido atravesando una positiva transformación de las manos de las mujeres rurales, quienes, gracias a su dedicación, entrega, y sobre todo buen manejo de las finanzas, logran sacar adelante las iniciativas de negocios. De acuerdo a datos de la Federación Nacional de Cafeteros, en el Huila cerca de 28.000 mujeres se dedican a la caficultura, trascendiendo del rol de amas de casa, a ponerse al frente de las labores de producción, beneficio y transformación del grano.
Y ese tipo de experiencias exitosas y gratificantes, fue la que conocimos en la vereda El Paraíso del municipio de Garzón, ubicada a unos 40 minutos del casco urbano, donde predomina el verde de los cafetales y plataneras, que se acompasa con el sonido de las quebradas que recorren descalzas las cuencas abrazando las rocas y raíces de grandes árboles que se elevan al cielo.
Después de unos minutos de viaje, logramos llegar una finca de propiedad de la Asociación de Mujeres Cafeteras del Huila – Asomujer Café, que de acuerdo al relato de la señora Miriam Consuelo Urrea, fue adquirida con gran esfuerzo, y donde cada una de las socias se organizó para cumplir estrictamente con el pago de las cuotas al banco que les hizo el préstamo para comprarla.
Mientras charlábamos al calor de un café producido por estas destacadas mujeres rurales, repentinamente empezó a caer un fuerte aguacero, que para los campesinos siempre es sinónimo de bendiciones, pues en el caso del café, en la etapa de fructificación ayuda al llenado del grano, y en temporada de cosecha al combinarse con periodos de sol, ayuda a la maduración del café cereza.
Luego de un rato, el cielo se despejó, y tras un generoso almuerzo con sancocho de gallina elaborado en fogón de leña, brindado por Asomujer Café, procedimos a visitar la infraestructura productiva que se ha levantado de manera sólida, gracias al trabajo de la organización que de la mano de la Gobernación del Huila, y otras entidades, hoy cuenta con un Sistema de beneficio ECOMILL, compuesto por una robusta máquina despulpadora equipada con un potente motor eléctrico, seleccionadora de grano, cribas, 2 tanques de fermentación de 800 kilos de capacidad cada uno, área para el manejo de cereza del café, que permite convertirla en fertilizante orgánico y así contribuir a la descontaminación de las fuentes hídricas.
A estos equipos se suma el laboratorio de análisis de calidad del café, financiado por la Secretaría de Agricultura y Minería del departamento, a través de la Convocatoria Pública “Mujer Rural Asociada y Productiva por un Huila Grande”, que les permitirá avanzar en la estandarización de procesos enfocados en mejorar la calidad del café, teniendo en cuenta las altas exigencias de los nuevos consumidores.
Mientras miraba al horizonte pintado de verde, contrastado por las nubes que se levantaban lentamente a medida que la temperatura aumenta un poco, doña Miriam Consuelo, nos hablaba de los sueños suyos y de la organización Asomujer Café, que están enfocados en llegar a los mercados internacionales, con quienes ya vienen haciendo los primeros acercamientos. Pero estas valiosas mujeres sueñan en grande, pues para conquistar esos olimpos de la comercialización de café, especialmente en el mercado europeo, son conscientes que deben adquirir su propio sello que les certifique que su producto es café mujer, lo que les abre puertas para conquistar nuevos nichos de mercado.
Este tipo de experiencias valiosas son la muestra que los recursos públicos bien invertidos producen frutos y transforman positivamente el sector agropecuario, mejorando la calidad de vida de miles de familias, y contribuyendo a la dinámica socioeconómica de la región.